¿Qué es la fiscalidad con perspectiva de género?

Para poder ofrecer servicios a las personas y gestionar políticas de ciudad, el Ayuntamiento se debe proveer de recursos. Esto lo hace, entre otros, a través de impuestos, como el IBI; y de precios públicos, como los que pagamos para disfrutar de los centros cívicos o de los centros deportivos municipales.

La forma en que se configuran estos impuestos y precios públicos puede incidir en las desigualdades entre mujeres y hombres y, por tanto, puede contribuir a reducirlas. Es lo que hace la fiscalidad con perspectiva de género.